27 de octubre de 2026

¿Hay cada vez más alertas alimentarias?

Análisis de alimentos en un laboratorio de control de calidad y seguridad alimentaria.

Las noticias sobre retiradas de alimentos por presencia de bacterias, contaminantes o alérgenos no declarados son cada vez más frecuentes. En octubre fue salmonella en clara de huevo pasteurizada, listeria monocytogenes en mejillones cocidos o fragmentos de vidrio en una salsa de tomate. ¿Significa esto que los alimentos son menos seguros o que los sistemas de control funcionan mejor?

Datos de España y Euskadi

Según la Agencia Española de Seguridad Alimentaria y Nutrición (AESAN), en 2024 se registraron 397 notificaciones de alerta alimentaria, un 17 % más que el año anterior. En Euskadi, el Departamento de Salud del Gobierno Vasco contabilizó 130 notificaciones que afectaron a la comunidad autónoma, frente a las 124 de 2023, un incremento del 4,8 %. No obstante, las cifras corresponden a ámbitos de vigilancia diferentes y no son directamente comparables. Sin embargo, más alertas no significan necesariamente que los alimentos sean menos seguros. También pueden reflejar una mayor capacidad de detección, controles más exhaustivos y sistemas de vigilancia más eficaces.

¿Cuáles son las principales causas?

Los riesgos alimentarios pueden tener distintos orígenes: contaminación microbiológica por bacterias como Salmonella, Listeria monocytogenes o determinadas cepas de Escherichia coli; presencia de contaminantes químicos, como residuos de plaguicidas o micotoxinas; alérgenos no declarados o materiales extraños. Estas incidencias pueden producirse en cualquier etapa de la cadena alimentaria, desde la producción hasta la distribución. Por ello, los análisis de alimentos y los sistemas de calidad de las empresas (APPCC y IFS) son fundamentales para prevenir riesgos y garantizar la seguridad alimentaria.

En Itsas Natura vemos imprescindible detectar los riesgos antes de que lleguen al consumidor. Los avances en las técnicas analíticas permiten identificar microorganismos y contaminantes con mayor precisión, facilitando la prevención de incidencias y la retirada de productos cuando es necesario. Desde nuestro laboratorio de análisis de alimentos acreditado por ENAC desde 2005, contribuimos a la seguridad alimentaria mediante análisis microbiológicos y fisicoquímicos, y con la implantación de sistemas de calidad que ayudan a las empresas a identificar riesgos, verificar la calidad de sus productos y comprobar la eficacia de sus sistemas de autocontrol. Entendemos que la vigilancia analítica periódica permite detectar desviaciones y adoptar medidas correctoras antes de que los productos lleguen al consumidor. Porque, aunque las alertas alimentarias sean cada vez más visibles, el verdadero éxito de la seguridad alimentaria está en aquellas que se consiguen evitar.